Hola, 

Os escribo porqué supuestamente hoy ya habría terminado la cuarentena, que rompí a la semana de haberla empezado. Y del modo más indulgente y descontrolado posible. Hice  todo lo contrario a lo que me propusieron.

También os quiero contar que no he abandonado el blog de moda. Sí, es cierto que no he podido acudir a ningún desfile de MBFW Madrid por mi reciente operación de mi recaída en la enfermedad y…

A decir verdad, este no es el mejor momento de mi vida. O tal vez sí. Tal vez todo lo que me está ocurriendo: la enfermedad, el divorcio, el abandono, el empezar desde menos 33 más una mochilita de casi 3… Tal vez sea como el reset de mi vida.

Tengo proyectos, planes y algo de energía y ánimo, en la reserva.

Este principio de año, estoy luchando por una meta donde me lo juego TODO a una carta. Y tiene fecha de caducidad.

Sin embargo evitar decir de qué se trata creo o pienso o sé me ayuda a no dispersar energías. Y evitar otro sueño roto.

Simplemente voy a por todas, focalizada en el logro, por esto cuando termine, que será pronto, voy a volver a mi “vida normal”, a mi faceta de instagramer y blogger y algo más. 

Seré otra. Ya lo soy. Lo he aprendido durante este periodo de tiempo en blanco tan oscuro.

Reconozco que con mi cambio de rutinas estoy perdiendo miles de seguidores. Pero no me importa. Es más me agrada.

De verdad. Adiós. Y sin rencores. Sólo agradecimiento. Gracias por haber estado algún momento en mi vida digital o real. 

Porqué de seguidores reales también estoy perdiendo. A raudales. Por esto te digo a ti que me has abandonado: “gracias por mostrarme donde yo me abandono, por ser mi espejo. Te perdono. Y gracias a ti, me perdono”.

Hasta pronto y aunque reine el silencio escandaloso, simplemente sé que estoy conectada a todos vosotros. A los que seguís y a los “no-visibles”.

En resumen, pronto sabréis de mí. Solo estoy corriendo 1 km más antes de decir fin y empezar de nuevo a continuar.