Cuarentena que no cuarentona.

Queridos lectores,

En este atípico post no hablamos de moda, sino de salud. Y es que por motivos médicos me veo obligada a mantener una cuarentena emocional junto con las terapias paliativas de radioterapia, quimioterapia y quizás una operación que me administren.

Lo de la cuarentena empieza a contar desde el miércoles y el jueves, sigue lo dicho más arriba.

Como prometí anunciar el jueves, 15, la institución a la que se efectúa la donación social a la investigación de la cura del cáncer de cervix y/o de útero… y yo ya estaré en cuarentena físicamente hablando, voy a tener que trabajar muy duro hoy martes día 13, para dejar todo listo, los posts, el calendario benéfico, la publicidad del mismo, despedirme de gente, etc.

Porque voy a estar 40 días aislada, coincidiendo con las fiestas de Navidad y lo voy a hacer totalmente desconectada del mundo virtual y físico. Para todo el mundo excepto familia MUY allegada.

Muy excluye a muchas personas. Pero por suerte podré pasar este bache con las mejores que están en mi vida. E incluso puede que pague algún justo por pecador, pero así es la cuarentena.

Así que antes de qué empiece el día 14 de diciembre, con éste, van a salir 3 posts más como por arte de magia.

Como Alibabá y los 40 ladrones…Alguien me robó mi alma y ser y según el Instituto de las Emociones de Enric Corbera tengo que pasar por este proceso para perdonar cada día a mi ser y al … que me robó el espíritu. Al que me dejé comprar el alma, sin saberlo. Obviamente.

Morir para volver a nacer, metafóricamente hablando y fisiológicamente. Y bioquímicamente. Y neuroplásticamente. Pero sobre todo, emocionalmente hablando.

Siento no poder ser más clara, de momento. Me han dicho que voy a sufrir y que voy a purgar. Que el cáncer lo estoy repitiendo con esta mala experiencia, que fue una mala emoción y se convirtió en el peor de mis sentimientos, pues me hace recaer en la misma enfermedad, aún sin tener ya órgano reproductor.

Sé que voy a perder seguidores durante estos 40 días. No voy a actualizar las redes ni trabajar, públicamente. Sólo voy en busca de mí.

Cuando termine la cuarentena supongo que algo tendré que contar, no que cortar, perdonar, reírme de…

Odio es la fase que me encuentro ahora mismo, odio hacia alguien a quien quise. Le odio a no poder más. Vamos que si veo a esta persona soy digna de girarle la espalda y dejar el viento volar, que es más viejo y sabe más.

Por otro lado, justo hoy también he hecho dos nuevas amigas, con las que guardo cierta relación y no han llegado por casualidad. Cada una por vías distintas. La balanza de la cuarentena parece empezar a jugar.

Por esto debe ser que durante todo el día he visto el número 4 por todos los lados… Un aviso de lo que me iba a pasar.

Y finalizo, mirando para adelante, porqué sé a dónde voy, mirando sobre todo hacia atrás para saber de dónde vengo, mirando hacia abajo para no pisar a nadie y mira do para los lados para ver quién está y sigue a mi lado después de la cuarentena.

Buenas noches y mañana subo foto del outfit ultra femenino que contrasta con mi manera de hacer ultra masculina.

¡Ah! Y soy zurda, supervivencia modo operandi del cerebro de la mujer.